Sexualidad …De ( ser) Padres

Ps. Andrea Florenzano A.

A pesar de que hablamos y tenemos palabras para comunicar, muchas veces damos las cosas y asuntos por sentados y seguimos marchando. Así como, por ejemplo, podemos dividir el mundo humano en hombres y mujeres basándonos en una diferencia anatómica, y no siempre hablamos de ello (y como esto influye tanto en nuestra sexualidad en general como en el acto sexual mismo), podemos también dividir a nuestra especie en quiénes han sido padres y quiénes no... En quiénes tienen hijos, y quienes aún siguen siendo hijos, y como esto puede llegar a atravesar la experiencia de nuestra sexualidad.
Dentro de esta problemática está por ejemplo la temática en relación a cómo interactuarán en el proceso de ser padres por primera vez, momentos como el embarazo, parto y el puerperio en la vida sexual de la pareja.
Poco hablamos de ello. Y en muchas ocasiones, un paso importante en estos casos para poder retomar o activar una sexualidad satisfactoria, es justamente hablar.
Pero no son muchos los que se preguntan – y menos aún quienes conversan en pareja - los temores y dudas respecto a cómo influirá la llegada de un hijo en la relación de pareja y en la vida sexual.
Incluso, para no hablar, tendemos a anatomizar, y dar por sentado que los cambios posiblemente se circunscriben a todo aquello que tiene relación con los cambios corporales y hormonales de la mujer durante el embarazo, luego la lactancia y más tarde la infinita crianza.
Pero biología siempre habrá. Y aunque estamos lejos de saberlo todo, sabemos que la sexualidad es más que biología, y que la pareja incluye a un otro.
Entonces, ¿Qué pasa con el cuerpo de la mujer? ¿Qué pasa con sus temores? ¿Qué moviliza en ella esta nueva relación materno filial, y este nuevo rol?. Y luego, ¿Cómo se inmiscuye el hombre en todo esto? ¿Qué se moviliza en él? ¿Cuáles son sus fantasías y temores?
Si bien es cierto, no existe un caso igual que otro. Pero podemos inferir ciertos elementos comunes que nos permiten aproximarnos a la problemática de cómo la experiencia de ser padres primerizos puede impactar la relación de pareja movilizando desafíos diversos, incluyendo el plano sexual.
El primer embarazo y parto son experiencias novedosas. Físicamente se pone en marcha un aparataje que nos parece desconocido, y psíquicamente se despliega el desafío de volverse madre.
Durante el puerperio, tras el parto, el engranaje biológico levantado durante el embarazo comienza un proceso involutivo volviendo el cuerpo de la mujer a un estadio anterior al del embarazo (salvo en lo que respecta a la glándula mamaria que experimenta un gran desarrollo para cumplir su rol en la lactancia). Pero psíquicamente asistimos a un proceso subjetivo que deviene un cambio significativo, cambio que va mucho más allá de la adopción de un nuevo rol.
El nuevo estatuto de madre impacta la vida psíquica tanto de la mujer como la dinámica de pareja e influirá en la vivencia que ésta tenga se su dimensión sexual y erótica.
Aunque las problemáticas sexuales después del parto y puerperio no son infrecuentes, es importante mencionar que responden a una amplia gama de problemáticas en tanto síntomas. En muchos casos estas problemáticas no constituyen una disfunción sexual, siendo, o bien pasajeras, o de fácil tratamiento, por lo que es importante comunicar su insistencia por ejemplo al ginecólogo o médico tratante.
En otras ocasiones, la problemática sexual (como puede ser por ejemplo, una disminución del deseo sexual) podría apuntar a una conflictiva más amplia, como lo podría ser una depresión post parto, o bien apuntar a hacerse cargo de conflictivas de pareja que no habían sido abordadas o no se habían manifestado.
En definitiva, en esta importante etapa vital que significa el transformarse en padres, el proceso de devenir padres, la sexualidad puede resultar tanto un espacio potencial para seguir el crecimiento en pareja como un importante indicador de las problemáticas de adaptación de esta. Un espacio que no pierde su valor, pero que no se debe descuidar
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1 comentarios:

Mónica Restrepo dijo...

Hay tellares sobre esto en su centro? En pareja sería bueno poder hablarlo