21 de agosto :: TALLER DE SEXUALIDAD PARA MUJERES

ANDROPAUSIA

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                                                       Publicado en: www.psicosesion.com


PSICOSEXUAL
(Parte I)

Hoy le ha tocado el turno a psicosexual.com. Psicosexual es un blog que se dedica a divulgar información sobre sexualidad entendida en toda su complejidad como un aspecto propio de cada ser humano desde que nace hasta que muere. Desde ese punto de vista no solo brinda información sino que hace hincapié en la vivencia propia de la persona y como influyen sus emociones, estados de ánimo, temores, deseos, es decir la vivencia subjetiva individual en lo referente a la sexualidad y el sexo. Ya desde la denominación de la página “Psicosexual” (muy bien elegido por sus autoras) alude a la complejidad de la sexualidad misma donde cuerpo-mente es entendido como un “todo” sin disociaciones instrumentales.
Lo que se busca con este blog es crear un nodo en la red donde tanto profesionales como usuarios comunes puedan encontrar información sobre la temática de la página.
Las autoras son Paula Pérez G. y Andrea Florenzano A., ambas psicólogas Chilenas lo cual es bueno para quien desee entrar a la página ya que el nivel de los colegas Chilenos es muy bueno académicamente hablando. La iniciativa que han tomado es buena. El sitio aunque no carece de profesionalismo tiene un toque muy personal. En el no solo encontraremos información, sino que también tendremos a disposición recomendaciones personales de las autoras, como películas, libros, otras páginas y mas (destaco las caricaturas, muy buenas).
La información se publica en promedios mensual, la calidad y variedad es muy buena, a mi personalmente me gustó mucho aunque me dejó con ganas de más, creo que en caso de que las autoras puedan hacerlo cambiaría la periodicidad de publicación, que está buena pero se agota (uno cuando está leyendo no quiere que termine).
En Psicosexual podemos encontrar todo tipo de temas relaciondos a la sexualidad, infidelidad, información para los padres, videos de interés y más.
Para ir cerrando esta primera parte del artículo queríamos mencionar que nos hace en falta en la página categorías para poder navegar de una forma mas ordenada. La única forma que encontramos para navegar es con las típicas entradas mas antiguas o recientes, y el archivo, indudablemente lo que se puede echar un poco en falta son categorías que nucleen las notas para facilitar la información a quien entra y tener una referencia de la info con la que disponemos.
Recuerden que la próxima semana continuamos con este Análisis, hasta el Miércoles siguiente

PARTE II

Esta es la segunda y última parte del análisis que comenzó la semana pasada.
Ya vimos la página que nos gustó, y hablamos sobre su contenido. Hoy vamos a dar un pequeño giro y les vamos a contar de primera mano (por las autoras de psicosexual.com) cuales fueron las razones por las que iniciaron este proyecto.
Tanto Paula Pérez G. como Andrea Florenzano A. fundaron y trabajan junto con otro socio centropss.com.
Centropss es un centro donde se trata diversas disfunciones sexuales tanto individuales como de pareja. En Chile existen pocos lugares que se especializan en el área, y por ende existe una escasees de recursos para poder informarse y o para poder tratar las distintas problemáticas.
Además estas temáticas suelen ser tabú en la mayoría de las sociedades modernas (aunque cada vez menos), por lo que iniciar este tipo de emprendimientos suele ser todo un riesgo y se necesita de mucho valor y de una constante actualización. En centropss no solo encontraremos el aspecto psicológico sino que también se cuenta con urólogos y ginecólogos lo que transforma al centro en una clínica completa especializada en sexualidad (y obviamente también se trata el aspecto afectivo que muchas veces es el causal de la disfunción).
Y a donde entra psicosexual.com en todo esto?. Psicosexual es un blog que cubre tres aspectos en el proyecto:
1- Permite desmitificar y culturizar la sexualidad.
2- Permite que los pacientes del centro PSS estén informados y en contacto.
3- Permite generar vínculos con otros especialistas al rededor del globo.
Además se pueden ver trabajos propios de las autoras, donde el blog cumple el rol de difusor permitiendo publicar información actualizada.
Como verás estimado lector, detrás del blog hay un importante trabajo que se realiza desde Chile, pero que sin duda alguna podemos disfrutar desde todos los rincones del mundo, por lo que te invitamos a que lo visites y lo disfrutes.

Expectativas contemporáneas en terapia sexual: síntoma y realidad.



En la clínica de las dificultades de la sexualidad nos encontramos que, como en muchos otras dimensiones de la vida cotidiana, las personas nos piden respuestas “lo más rápidas posibles”, agregando, con variaciones, demandas tales como: ojalá la terapia no demore mucho tiempo, lo menos posible, ni mucho esfuerzo. Solemos escuchar: “Ojalá existiera una pastilla y ya”, pero luego suele agregarse que se prefiere evitar fármacos ni son bien recibidas las solicitudes de interconsultas médicas o psiquiátricas.
Estas peticiones, que aparecen tan recurrentes en el ámbito de la terapia en general, y más aún en la terapia sexual, translucen tanto nuestra tendencia modernista, contemporánea, de querer todo “ahora y ya”, así como un gran malestar al momento de consultar: vergüenza, sufrimiento, temor, dificultad para confiar en las propias capacidades de cambiar, de comunicar e intimar. Usualmente todos estos factores que aparecen en el momento de la petición de ayuda, en su forma y contenido, veremos que han jugado un rol importante al instalarse el síntoma sexual en particular (ya sean problemas de deseo sexual, control eyaculatorio, dificultad para mantener la erección o lograr el orgasmo). En general, hoy en día, tendemos a damos poco tiempo para las actividades que nos gustan, o queremos hacerlas siendo ya expertos, sin pasar por crecimientos, sin fracasos ni empates ni malos ratos. Así es difícil poder conocer con mayor dominio y profundidad la propia sexualidad e intimidad de modo individual y real. Con poco tiempo en general solo accedemos a lo general, sin herramientas para interiorizar o incluir la particularidad.
Lamentablemente desde la postura de la rapidez e inmediatez no es fácil- y tal vez solo imposible - lograr ni una sexualidad placentera, ni menos una trabajo terapéutico de lo sexual realista.
El desarrollo del erotismo y sexualidad del individuo es un proceso. Y cuando aparece un síntoma que, obstaculizando la respuesta sexual de la persona, genera sufrimiento y dificultades individuales o de pareja, debemos tomarnos un tiempo para preguntarnos cómo ha aparecido, qué función está cumpliendo, qué nos está diciendo de esta persona, su situación actual y de la dinámica de sus relaciones. Cuando podemos trabajar estos temas, darnos el tiempo de entender el contexto, el trabajo con el síntoma es mucho más eficiente y sólido que si nos embarcamos un combate a ciegas corriendo contra el tiempo y saltándonos las emociones, temores y pensamientos, obviando a la persona, centrándonos en la cosa.
A ciegas, contra el reloj, no hay terapia sexual posible. Hay tal vez erecciones y orgasmos, pero poco crecimiento, y nada de trabajo.

PUNTO P: LA POLÉMICA DEL PUNTO G


¿Existe o no el punto G? El mayor estudio realizado hasta la fecha sobre medicina sexual lo pone en duda. El estudio concluye que el Punto G no es más que un mito alimentado por las revistas y los terapeutas sexuales. PÚBLICO.ES - Londres - 05/01/2010 10:03
El King's College of London ha realizado un estudio sobre la sexualidad de 1.800 mujeres y ha llegado a la conclusión de que el punto G no existe.
El documento, que es el mayor compendio de este tipo desarrollado hasta la fecha, va más allá y afirma que esa supuesta zona del cuerpo no es más que un producto de la imaginación de las mujeres alimentado por terapeutas sexuales y revistas.
Según informa hoy la BBC, para llegar a esta conclusión, el equipo londinense entrevistó a grupos de mujeres gemelas idénticas y no idénticas.
Los investigadres esperaban que en el caso de las hermanas idénticas, si una decía tenerlo, la otra respondiera de la misma manera ya que comparten los mismos genes.
El resultado, sin embargo, no fue este y las gemelas idénticas no compartían esta zona erógena más que las gemelas no idénticas entrevistadas y que sólo comparten la mitad de sus genes.
El estudio entrevistó a mujeres gemelas idénticas y no idénticas para elaborar sus conclusiones
Uno de los coautores del estudio, el profesor Tim Spector, dijo que "las mujeres podrían argumentar que el tener o no punto G depende de la dieta o del ejercicio, pero de hecho, es imposible encontrar una sola prueba real".
Presión añadida
Su compañera de trabajo, Andrea Burri dijo además que existe una preocupación en que las mujeres que dicen no tener punto G se sientan inferiores o raras, por lo que para ella, "es una irresponsabilidad hablar sobre la existencia de algo que nunca ha sido probado y que presiona tanto a mujeres como a hombres" a la hora de mantener relaciones sexuales.
La sexóloga que ha ayudado a popularizar el punto G afirma que el estudio es incompleto
Para la doctora Petra Boynton, psicóloga sexual de la University College London, "es bueno buscar el punto G, pero no hay que decepcionarse si no se encuentra. No debería ser el único objetivo, porque cada uno es diferente".
Sin embargo, la sexóloga Beverley Whipple, que ha sido una de las personas que más ha ayudado a popularizar la existencia del punto G, cree que el estudio es "incompleto". Para ella, los investigadores no han tenido encuenta las experiencias de mujeres lesbianas o bisexuales y no han tenido en cuenta los efectos de tener diferentes parejas sexuales con distintas técnicas a la hora de hacer el amor.

OTROS ARTICULOS PUNTO G


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EL ARQUETIPICO DON JUAN: Y SUS MUJERES


Comenzar a hablar de los donjuanes se hace difícil, por la complejidad del tema en sí, porque mucho se ha escrito ya sobre ellos, pero, fundamentalmente por las diversas aristas que este tema posee. Es por esta razón que comenzamos este artículo con una invitación a escuchar una canción del cantautor español Joaquín Sabina sobre un donjuan, que incluye además, una interesante introducción de "una mujer que ama demasiado”. Para esto, les pedimos que pinchen el siguiente link, y lo abran en una nueva ventana:
http://www.youtube.com/watch?v=k2ZU8Ih6mwI&feature=related
...
"...y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo sueño...y con todas, si es que duermes a mi lado...."
En creaciones literarias encontramos plasmada la existencia de un personaje, Don Juan, el que parece hallarse también en el inconsciente colectivo de hombres y mujeres. Enamoradizo, pendenciero, seductor, cruel, adorable, inescrupuloso, destructivo, dominante, insensible, embaucador, narciso…. Tirso de Molina, escribe su historia en el siglo de oro, “El Burlador de Sevilla y el convidado de piedra”. Desde entonces, este mítico personaje se ha re- escrito literariamente, crando cada época a su característico Don Juan, plasmándose también de un modo u otro en nuestro inconsciente. En 1844, José Zorrilla se surte de esta historia para escribir “Don Juan Tenorio”, un truhán, libertino que presume de sus conquistas, que sin escrúpulos juega con los sentimientos de las mujeres que creen y confían en su amor. Que actúa siempre provocado por los (para él) nunca inalcanzables retos. Es del “Don Juan” de Zorrilla al que nos referiremos, el mismo Don Juan de Marco, de la película protagonizada por Johnny Deep y Marlon Brando. Ese que al final de la obra, tiene un vuelco importante en su actuar al enamorarse de doña Inés. En el imaginario colectivo se tiende a caracterizar a un “donjuán” por su afán incesante de conquistar y de seducir. Seducen con su energía avasalladora y su palabra determinante. En ocasiones desde la psicología se le llega a plantear como una compulsión por la seducción. Sus relaciones se disuelven tan pronto se ha conquistado a su objetivo. La pareja contribuye simplemente a la afirmación de su yo. Apenas ellos realizan su conquista, disminuye el impulso narcisista. Ahora, esta conquista se vuelca a su dimensión de normalidad. Puede comprometerse, pero transitoriamente, porque tarde o temprano una relación seria comienza a ser percibida como amenazante. Entonces, o se adelanta al abandono, o desaparece repentinamente. Autores como el psicólogo S. Peele, define a los donjuanes como adictos, en tanto define a la adicción como “ una experiencia nacida de la respuesta subjetiva de un individuo a algo que para él tiene un significado especial, algo que le da tanta seguridad y confianza que sin ello no puede vivir”. Aunque mucho, repetimos, se ha escrito y reescrito sobre Don Juan, ya sea desde la literatura o desde la psicología, resulta sumamaente interesante hacer preguntas respecto a estas repeticiones, que permiten la diferencia y pensar lo general versus lo individual. Dejamos planteadas a partir de ahí las siguientes preguntas: ¿Qué se repite y qué muta entre cada re-escritura literaria del Don juan? ¿Qué se borra con el cambio de titulo del burlador de Sevilla y el convidado de piedra al Don Juan Tenorio? ¿Cómo se acerca, mezcla e hibridiza la figura de Don Juan con la de Casanova? ¿Cuál es el nombre del Don en esta obra? ¿Es lo intraducible, el nombre propio? ¿Qué rol juega el Don... el dar lo que no se tiene a quien no lo quiere, como en el amor? Como a sus mujeres, la reflexión en torno al mito, fantasma y donesjuanes no nos invita, nos obliga.
Hablemos de la mujer de un donjuan
Un donjuán es capaz de encantarnos, conquistarnos y seducirnos. Puede descolocarnos y llevarnos a perder la cabeza. Un donjuán tiene la capacidad de decirnos justo la frase precisa y perfecta que hace que nos sintamos deseadas. Hace que olvidemos las preocupaciones y ocupaciones del día a día. Un donjuán nos despierta el deseo. Nos activa las fantasías. Pero….es “un donjuán” y si jugamos en su juego debemos tener clara la etimología de esta palabra. Pese a todo esto, hay mujeres que se enamoran de ellos, llegando incluso a “perder la cabeza”…
“Me lo dijeron mil veces, pero nunca quise poner atención, cuando llegaron los llantos, ya estabas muy dentro de mi corazón. Te esperaba hasta muy tarde, ningún reproche te hacía, lo más que te preguntaba, era que si me querías…. Sin que tú notaras la cruz de mi angustia solía cantar: “Te quiero más que a mis ojos, te quiero más que a mi vida, más que al aire que respiro…eres mi vida y mi muerte…no debía de quererte, no debía de quererte, y sin embargo, te quiero….”
Para referirnos a estas mujeres nos centraremos en el concepto empleado por el terapeuta familiar Robin Norwood, el de “las mujeres que aman demasiado” (1985). La raíz de este concepto viene luego de que Norwood trabajara por años con esposas de todo tipo de adictos (al alcohol, al trabajo, a las drogas, al sexo, al juego). Para él, estas mujeres pasan a convertirse en adictas a estos hombres adictos. Una mujer que ama demasiado determina sus relaciones “en base a la necesidad de ser necesitadas”. Buscan personas a las que puedan cuidar y ayudar. Tienen poca conciencia de sus necesidades y de sus deseos, porque están centradas en los deseos y necesidades del otro, así como en buscar distintas y nuevas estrategias para “cambiarlos”, para “salvarlos”, ya que están seguras de que si ellos cambian, ellas obtendrán como recompensa, su anhelado amor. Creen en este cambio, y creen que de ellas depende, y es por esta razón que justifican y perdonan, llegando incluso a culparse a sí mismas por las actitudes de ellos. A la base, hay carencias importantes que las han llevado a construir un concepto errado del amor. Creen que no merecen ser amadas, tienen un autoconcepto muy deteriorado y una autoimagen negativa. Dependen de su pareja para lograr una sensación de valor personal, y no tienen la facultad de relacionarse en planos de igualdad. Temen tanto al abandono y a la soledad, que son capaces de soportar denigraciones y abusos. Finalmente sus estrategias de autoengaño y el mecanismo de defensa de la negación terminan por anularlas.
“Si un individuo es capaz de amar productivamente, También se ama a sí mismo, Si sólo sabe amar a los demás, No sabe amar en absoluto” (Erich Fromm en “El Arte de Amar”, 1956)
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Autoras del Artículo: Paula Pérez, Andrea Florenzano
* foto de: www.gettyimages.com

El ejercicio de las fantasias


Los adelantos científicos en anatomía, fisiología, y disciplinas afines, que cobraron mayor fuerza a partir de la segunda mitad del siglo pasado, han aportado al entendimiento de importantes procesos de la sexualidad humana, principalmente respecto a lo que en el ámbito de la sexología se conoce como “la respuesta sexual” que contempla diversas fases tales como excitación, meseta, orgasmo y resolución. Los avances y desarrollos, que a partir de entonces se han generado en la sexología, han constituido un aporte fundamental para el trabajo respecto a temáticas sexuales.

Existen también aportes que subrayan la temática del cuerpo y sexualidad desde otra mirada, contribuyendo a abordar de modo más integral la complejidad de la sexualidad. Estas contribuciones apuntan a dimensiones muchas veces menos objetivables de la vivencia sexual. Nos ayudan, por ejemplo, a entender qué puede influir en una sexualidad insatisfactoria cuando se descarta causalidades físicas o médicas en quien consulta.

Y es que no sólo a los músculos les puede hacer falta flexibilidad y ejercitación. Sino que encontramos, en ciertas ocasiones, rigidez que no es muscular sino relativa a nuestras creencias, pensamientos, imágenes y fantasías sexuales.

Un elemento fundamental en el cómo se vivencia nuestra sexualidad es la fantasía. El tema de las fantasías y su papel en relación a la sexualidad es un tema amplio y no libre de discusiones en el ámbito profesional, además de presentar particularidades según cada caso.

En términos didácticos podemos hablar de diversos tipos de fantasías, respecto a las cuales tenemos distinto nivel de conocimiento y dominio. Aquellas más arraigadas en lo inconsciente, que tienden más bien a dominarnos - en tanto no tenemos un conocimiento claro de ellas- pueden ser pensadas como “fantasmas”. Estos fantasmas usualmente influyen en el ejercicio de nuestra sexualidad de modo determinante pero poco evidente para nosotros mismos. Muchas de las disfunciones o problemáticas sexuales que observamos en la clínica tienen algún tipo de relación con estos fantasmas que no han sido debidamente trabajados o resueltos a lo largo de nuestra vida. Así mismo, no es infrecuente observar que son estos fantasmas no resueltos los que inhiben un desarrollo y ejercicio de fantasías sexuales que pueden eventualmente estimular y enriquecer la vida sexual.

Las fantasías sexuales que usualmente experimentamos de modo más nítido y consciente, que suelen estar relacionadas con la imaginación, o bien al “soñar despierto”, son también fundamentales en la formación del erotismo. Estas constituyen un espacio imaginario donde la ficción puede promover novedad, inducir la excitación, estimular el juego y potenciar el acto sexual.

Ahora, cualquier rigidez en torno a las fantasías, ya sea su ausencia o su exceso podría producir, en lugar de un enriquecimiento de la vida sexual, una dificultad.

Como ya hemos mencionado, las fantasías sexuales son un elemento importante para una satisfactoria vida sexual, además de ser un recurso frecuente en la sexualidad de las personas. A pesar de ello, se observa que algunas personas temen a sus fantasías, lo que usualmente dice relación con la idea de que querrán llevarlas a la conducta, y cuando estas fantasías transgreden lo que las personas se permiten a sí mismas se genera temor y culpa. Es por esto, que en ocasiones se inhibe la producción de fantasías, restringiéndose así, el repertorio sexual. Es importante señalar que no sólo se inhibe su comunicación con otros (la pareja por ejemplo), sino que su propia producción y desarrollo.

También encontramos en ciertos casos fantasías cargadas de ansiedad que muchas veces hacen fracasar la experiencia sexual. En el ámbito de la clínica sexual es frecuente observar fantasías plasmadas de ansiedad de rendimiento, donde el énfasis está puesto en el resultado y en las expectativas por sobre el disfrute del proceso.

En definitiva, en el contexto de la sexualidad y su ejercicio es tan importante estar en forma en la dimensión física de nuestra corporalidad, como en la dimensión de las fantasías que estimulan su erotismo.

VAGINISMO


PS. PAULA PÉREZ G.
Publicado en Revista "En Forma", Enero 2009
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Cuando hablamos de vaginismo nos referimos a un tipo de trastorno de la sexualidad, catalogado dentro de los trastornos “por dolor”. El vaginismo implica una contracción involuntaria (espasmos musculares) del primer tercio de la vagina que impide la penetración en distintos grados, llegando incluso a impedir la realización de exámenes ginecológicos.
Este trastorno conlleva un malestar significativo tanto en la mujer como en su pareja, puesto que implica imposibilidad de llevar a cabo el coito con penetración vaginal. Este “cierre” de la vagina, metafóricamente podría llegar a interpretarse como un límite que funciona defensivamente frente a algo que se percibe como una amenaza.
En la mayoría de los casos, el dolor sentido por las mujeres que poseen este trastorno, no es selectivo, es decir, no varía con una u otra pareja ni varía en uno u otro contexto o circunstancia: se da más bien, de manera generalizada.
Se debe evaluar que el dolor no responda, al menos exclusivamente, a factores de causalidad orgánica (infecciones, endometriosis, desgarro del himen, etc.). Habiendo hecho este descarte, es factible pensar entonces, que el problema pueda deberse a causas psicológicas.
Hablar de causas psicológicas comunes para quiénes tienen este trastorno es complejo, fundamentalmente porque el papel de lo subjetivo acá es primordial. Sin embargo, se puede hablar de ciertos factores predisponentes que pueden tener que ver con factores individuales de la historia de la mujer, tales como haberse criado bajo una educación muy represiva, haber vivido situaciones infantiles traumáticas, represión del contacto corporal, miedo a quedar embarazada, entre otros.
En estos casos es la ansiedad la que toma el papel protagónico produciendo estas contracciones, operando a la base un mecanismo de protección relacionado con la percepción de amenaza (a la penetración).
Es fundamental que, luego de descartar causas orgánicas y médicas, quien posea este trastorno inicie un tratamiento psicológico, con el fin de dilucidar las causas a la base y poder determinar un adecuado plan de acción y tratamiento.

Sexualidad …De ( ser) Padres

Ps. Andrea Florenzano A.

A pesar de que hablamos y tenemos palabras para comunicar, muchas veces damos las cosas y asuntos por sentados y seguimos marchando. Así como, por ejemplo, podemos dividir el mundo humano en hombres y mujeres basándonos en una diferencia anatómica, y no siempre hablamos de ello (y como esto influye tanto en nuestra sexualidad en general como en el acto sexual mismo), podemos también dividir a nuestra especie en quiénes han sido padres y quiénes no... En quiénes tienen hijos, y quienes aún siguen siendo hijos, y como esto puede llegar a atravesar la experiencia de nuestra sexualidad.
Dentro de esta problemática está por ejemplo la temática en relación a cómo interactuarán en el proceso de ser padres por primera vez, momentos como el embarazo, parto y el puerperio en la vida sexual de la pareja.
Poco hablamos de ello. Y en muchas ocasiones, un paso importante en estos casos para poder retomar o activar una sexualidad satisfactoria, es justamente hablar.
Pero no son muchos los que se preguntan – y menos aún quienes conversan en pareja - los temores y dudas respecto a cómo influirá la llegada de un hijo en la relación de pareja y en la vida sexual.
Incluso, para no hablar, tendemos a anatomizar, y dar por sentado que los cambios posiblemente se circunscriben a todo aquello que tiene relación con los cambios corporales y hormonales de la mujer durante el embarazo, luego la lactancia y más tarde la infinita crianza.
Pero biología siempre habrá. Y aunque estamos lejos de saberlo todo, sabemos que la sexualidad es más que biología, y que la pareja incluye a un otro.
Entonces, ¿Qué pasa con el cuerpo de la mujer? ¿Qué pasa con sus temores? ¿Qué moviliza en ella esta nueva relación materno filial, y este nuevo rol?. Y luego, ¿Cómo se inmiscuye el hombre en todo esto? ¿Qué se moviliza en él? ¿Cuáles son sus fantasías y temores?
Si bien es cierto, no existe un caso igual que otro. Pero podemos inferir ciertos elementos comunes que nos permiten aproximarnos a la problemática de cómo la experiencia de ser padres primerizos puede impactar la relación de pareja movilizando desafíos diversos, incluyendo el plano sexual.
El primer embarazo y parto son experiencias novedosas. Físicamente se pone en marcha un aparataje que nos parece desconocido, y psíquicamente se despliega el desafío de volverse madre.
Durante el puerperio, tras el parto, el engranaje biológico levantado durante el embarazo comienza un proceso involutivo volviendo el cuerpo de la mujer a un estadio anterior al del embarazo (salvo en lo que respecta a la glándula mamaria que experimenta un gran desarrollo para cumplir su rol en la lactancia). Pero psíquicamente asistimos a un proceso subjetivo que deviene un cambio significativo, cambio que va mucho más allá de la adopción de un nuevo rol.
El nuevo estatuto de madre impacta la vida psíquica tanto de la mujer como la dinámica de pareja e influirá en la vivencia que ésta tenga se su dimensión sexual y erótica.
Aunque las problemáticas sexuales después del parto y puerperio no son infrecuentes, es importante mencionar que responden a una amplia gama de problemáticas en tanto síntomas. En muchos casos estas problemáticas no constituyen una disfunción sexual, siendo, o bien pasajeras, o de fácil tratamiento, por lo que es importante comunicar su insistencia por ejemplo al ginecólogo o médico tratante.
En otras ocasiones, la problemática sexual (como puede ser por ejemplo, una disminución del deseo sexual) podría apuntar a una conflictiva más amplia, como lo podría ser una depresión post parto, o bien apuntar a hacerse cargo de conflictivas de pareja que no habían sido abordadas o no se habían manifestado.
En definitiva, en esta importante etapa vital que significa el transformarse en padres, el proceso de devenir padres, la sexualidad puede resultar tanto un espacio potencial para seguir el crecimiento en pareja como un importante indicador de las problemáticas de adaptación de esta. Un espacio que no pierde su valor, pero que no se debe descuidar
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Deseo Sexual y algunas de sus problemáticas

Ps. Paula Pérez G.
Publicado por Revista En Forma, Noviembre, 2008
La disminución del deseo sexual se caracteriza por la existencia de quejas sobre pérdida de interés en la sexualidad, por disminución de fantasías sexuales y eróticas, y por una baja frecuencia de actividad sexual. Se produce una disminución en el impulso sexual, y por tanto, una disminución de la atracción frente a la posibilidad de tener contactos de carácter sexual.
Esta problemática sexual es cada día más frecuente de observar en alguno de los miembros de la pareja (tanto en hombres como mujeres), y, las razones por las cuales esto ocurre son múltiples, y de mantenerse pueden llegar a producir una disfunción propiamente tal.
Generalmente, esta dificultad comienza a situarse lenta, silenciosa y discontinuamente y el cómo la pareja lo afronta es fundamental. Es su abordaje lo que marcará la diferencia.
Algunas parejas, al detectar que algo está ocurriendo, se sientan a conversar y evaluar la situación decidiendo muchas veces solicitar ayuda profesional, otras parejas, en tanto, no comparten sus sentimientos y preocupaciones, callando y viviendo silenciosamente su malestar y angustia.
En ocasiones, la pareja, herido (a) por el contacto rechazo, prefiere evitar las insistencias, esperando quizás que “todo vuelva luego a la normalidad”. Una alternativa (y un posible riesgo) es comenzar “por mientras” una dinámica en donde se produce una especie de relación fraternal, en donde ambos terminan conformándose con una relación basada en la ternura. Se acepta la falta de sexo, valorizando más todo “lo otro” que tiene con su pareja minimizando así la importancia de lo que no tiene. El punto cuestionable acá, es pensar que esta dinámica comienza a darse no por mutua opción ni por una decisión tomada a conciencia, sino que es circunstancial, y se da por falta de comunicación, de confianza y/o por una disfunción sexual no asumida, no tratada y mal manejada en pareja.
Frente a la disminución del deseo sexual en alguno de los miembros de la pareja, es fundamental un trabajo psicoterapéutico de carácter individual o en pareja.
El trabajo en pareja es de suma importancia en este tipo de disfunción, partiendo por identificar cuál es la función que esta cumpliendo el problema del deseo en la pareja (la función del síntoma). Este síntoma podrá ser decodificado y entendido en su manifestación y en su estabilización al observar en qué contexto relacional aparece. De esta manera se puede evitar el adjudicar la culpa netamente al otro miembro de la pareja y entenderlo como algo compartido.
El tema de la intimidad acá juega un rol fundamental pues en muchas ocasiones se dan dificultades en este ámbito que finalmente impedirán cualquiera posibilidad de funcionalidad en la pareja. Es importante trabajar en la reconstrucción de ésta, identificando por ejemplo, los códigos existentes en la seducción, las claves que conducen al acto sexual, el acto sexual mismo también cómo se desarrolla la etapa post-coito. En este sentido, lo que se requiere lograr luego de revisar en pareja los diferentes componentes de la intimidad, es intentar avanzar más allá del nivel conceptual logrando generar nuevas ideas y actitudes hacia la intimidad en un nivel comportamental viendo de qué manera cada uno de ellos podrá implementar estas ideas.
Por último, es muy importante aprender en pareja a mantener vivo el deseo. Valorar el sexo como algo positivo sin poner ningún tipo de imposición como por ejemplo son las de rendimiento, metas o frecuencia, otorgando así la posibilidad de experimentar placer de manera más libre. Darse la posibilidad de incrementar la expresión de afectos y de sentirse bien ante contactos no demandantes, por ejemplo darse la oportunidad de simplemente tener juegos sexuales sin que necesariamente el fin sea la penetración y el posterior orgasmo. Trabajar estimulando los sentidos puede también ayudar al intentar re-encantarse con cosas simples como olores, el mirarse o bien la respiración, todas cosas que van quedando cada vez más postergadas por el hecho de vivir el día a día de manera tan rápida y mecánica. El conversar juntos sobre algunas de las fantasías y expectativas sexuales de cada uno y hablar sobre lo que se siente o se desea en un clima de acogimiento y de confianza puede ayudar a mejorar también la vida sexual.